Cuando solo ves los hilos
- Yaritza Barreto

- hace 2 días
- 2 min de lectura

Galería IV
El Bordador
Día 11
Cuando solo ves los hilos
Versículo clave
"Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo el Señor."
Isaías 55:8
¿Alguna vez has observado el reverso de un bordado?
Desde atrás parece un completo desorden.
Hay nudos, hilos cruzados, cambios de color y trayectorias que parecen no tener sentido.
Si alguien viera únicamente esa parte, difícilmente imaginaría la hermosa imagen que se está formando al otro lado.
Muchas veces nuestra vida se parece al reverso de ese bordado.
Hay momentos en los que los acontecimientos parecen desconectados.
Una oración que aún no tiene respuesta.
Un sueño que quedó en pausa.
Una pérdida inesperada.
Una puerta que se cerró.
Miramos los hilos de nuestra historia y pensamos:
"Nada de esto tiene sentido."
Pero el Gran Bordador trabaja desde una perspectiva que nosotros no podemos ver.
Él conoce el diseño completo.
Cada color, cada puntada y cada detalle ocupan un lugar específico dentro de una obra mucho más grande.
Lo que hoy parece un hilo suelto, mañana puede convertirse en el detalle que dé belleza a todo el diseño.
Isaías nos recuerda que los pensamientos de Dios son mucho más altos que los nuestros.
No siempre entenderemos el proceso mientras lo estamos viviendo.
Sin embargo, podemos confiar en el Artista que sostiene la aguja.
Quizá hoy solo ves el reverso del bordado.
Pero Dios ya contempla la obra terminada.
Y cuando llegue el momento adecuado, descubrirás que ninguna puntada fue desperdiciada.
Para reflexionar
¿Hay alguna situación de tu vida que hoy te parezca un "enredo de hilos"?
¿Cómo cambiaría tu manera de vivir este momento si recordaras que Dios sí ve el diseño completo?
Oremos
Padre, muchas veces solo veo el reverso del bordado y me cuesta entender lo que estás haciendo. Ayúdame a confiar en tu sabiduría cuando mis ojos no alcanzan a comprender el camino. Gracias porque cada detalle de mi vida está en tus manos y porque tú nunca desperdicias una sola puntada. En el nombre de Jesús. Amén.
En el Taller del Bordador 🧵
Busca una prenda o un pañuelo bordado.
Si puedes, obsérvalo por ambos lados.
Mira primero el reverso y luego el frente.
Permite que esa imagen te recuerde esta verdad:
Aunque hoy solo veas los hilos, Dios ya contempla la obra terminada.





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