
Tu propósito es más grande que tus likes
- Yaritza Barreto

- 3 jun
- 2 min de lectura
Día 7 — “Tu propósito es más grande que tus likes”
“Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano para que las pongamos en práctica.” — Efesios 2:10
Vivimos en una generación más conectada que nunca.
Con un solo clic podemos compartir nuestras ideas, fotos, opiniones y momentos importantes con cientos de personas.
Las redes sociales se han convertido en una parte normal de nuestra vida cotidiana.
Y aunque pueden ser una herramienta maravillosa, también pueden convertirse en una medida equivocada de nuestro valor.
Sin darnos cuenta, comenzamos a asociar nuestro éxito con números.
Más seguidores.
Más vistas.
Más comentarios.
Más aprobación.
Y cuando eso sucede, corremos el riesgo de olvidar algo importante:
Nuestro valor nunca estuvo destinado a depender de la opinión de los demás.
Dios no creó tu vida para perseguir validación. Te creó para vivir con propósito.
Los likes pueden durar unos segundos.
El propósito de Dios tiene impacto eterno.
Muchas personas pasan años intentando llamar la atención. Pero Dios nos llama a algo mucho más grande: hacer una diferencia.
No todos están llamados a tener una plataforma enorme. No todos tendrán miles de seguidores.
Pero todos los que siguen a Cristo han sido llamados a influir en el mundo que los rodea.
Quizás tu influencia comience en tu hogar.
Quizás en tu escuela.
Quizás en tu universidad.
Quizás en tu trabajo.
Quizás en tu iglesia.
Quizás en una conversación que nadie más verá.
Porque el propósito no se mide por cuántas personas te observan. Se mide por cuánto reflejas a Cristo donde Dios te ha colocado.
Jesús cambió vidas una persona a la vez.
Escuchó a quienes otros ignoraban.
Sirvió a quienes otros rechazaban.
Amó a quienes otros despreciaban.
Y Su impacto transformó el mundo.
Hoy Dios sigue llamando a jóvenes que entiendan que fueron creados para algo más grande que buscar aprobación.
Fuiste creado para amar.
Fuiste creado para servir.
Fuiste creado para reflejar a Cristo.
Fuiste creado para cumplir el propósito que Dios diseñó para tu vida.
Tal vez nunca conozcas el alcance de una palabra de ánimo, una oración sincera o un acto de obediencia.
Pero Dios sí lo conoce.
Y eso es suficiente.
Al terminar esta serie, recuerda:
Tu identidad no está definida por la cultura.
Tu valor no está definido por la opinión de otros.
Tu propósito no está definido por un algoritmo.
Tu identidad, tu valor y tu propósito están seguros en Cristo.
Pregunta para reflexionar:
¿Estoy viviendo para obtener aprobación de las personas o para cumplir el propósito que Dios tiene para mi vida?
Oración:
Señor, gracias porque mi valor no depende de la aceptación de otros ni de los números que este mundo considera importantes. Ayúdame a vivir con propósito, a servir con humildad y a reflejar a Cristo en todo lo que hago. Que mi vida tenga un impacto eterno para Tu gloria. Amén.






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