
La Fiesta del Regreso
- Yaritza Barreto

- 17 jun
- 2 min de lectura
Día 7: La Fiesta del Regreso
🎉 “El amor del Padre celebra cuando un hijo vuelve a casa.”
Después de abrazar a su hijo, vestirlo con el mejor vestido, poner un anillo en su mano y sandalias en sus pies, el padre hizo algo inesperado.
Dijo a sus siervos:
“Traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta.” (Lucas 15:23)
¡Qué diferente es el corazón de Dios al nuestro!
Muchas veces pensamos que, después de fallar, Dios nos recibirá con distancia o desconfianza.
Creemos que tendremos que pasar un tiempo demostrando que hemos cambiado.
Pero en la parábola, el padre no organiza un período de prueba.
Organiza una celebración.
¿Por qué?
Porque su hijo había regresado.
El padre no estaba celebrando el pecado que el hijo había cometido.
Estaba celebrando que el hijo había vuelto a casa.
Qué hermoso es saber que nuestro regreso alegra el corazón de Dios.
A veces imaginamos a un Padre que solo observa nuestros errores.
Pero Jesús nos presenta a un Padre que se llena de gozo cuando un hijo arrepentido vuelve a Él.
La gracia no solo perdona.
La gracia también celebra la restauración.
Cada paso de regreso es recibido con alegría.
Cada corazón que vuelve a Dios es motivo de fiesta en el cielo.
Quizás hoy sientes que has fallado demasiado.
Tal vez piensas que Dios está cansado de darte nuevas oportunidades.
Pero esta parábola nos recuerda una verdad maravillosa:
Cuando vuelves al Padre, no encuentras rechazo.
Encuentras una mesa preparada.
Encuentras brazos abiertos.
Encuentras una celebración.
Porque para Dios, siempre será mejor tener un hijo restaurado que un hijo perdido.
❤️ Reflexiona:
¿Te cuesta creer que Dios realmente se alegra cuando te acercas nuevamente a Él?
📖 Versículo clave:
“Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.”
— Lucas 15:24






Comentarios